El Blog de MÁLAGA SANA

17 de Junio del 2014 - Patricia Burgos (Málaga Sana)
5 mitos saludables para 5 costumbres

5 mitos saludables para 5 costumbres

Dentro del mundo culinario, de la alimentación y los hábitos saludables existen diversos procesos estipulados como sanos y que realmente lo son. Pero, como sucede en la tradición oral y escrita del lenguaje, en la transmisión de la cultura gastronómica, de los hábitos saludables y las costumbres, hay actuaciones sanas, beneficiosas y otras que, aunque a priori parezcan saludables, no lo son tanto. 

Algunos ejemplos:

1. Usar salsas de ensaladas sin grasas. Mientras disminuir el consumo de grasas es buena idea, consumir ensaladas con salsa sin grasa podría empeorar la absorción de los elementos nutritivos que contienen las verduras. 

2. Comer en raciones pequeñas muchas veces al día. Es bien sabido que comer así es bueno para el metabolismo, así que se lo aconsejan a las personas que quieren adelgazar. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Purdue, EE.UU., que estudiaron a un grupo de hombres con una dieta alta en proteínas y baja en calorías, descubrieron que los participantes del experimento que comían muchas raciones pequeñas sentían más hambre que los que comían tres comidas más grandes. Además, ningún grupo perdió más peso que el otro.

3. Consumir productos '100% naturales'. Los productos marcados como 100% naturales podrían en realidad ser tratados con ingredientes como almíbar de maíz de alta fructosa, benzoato de sodio o productos modificados genéticamente.

4. Usar mucho el protector solar. Es necesario aplicar suficiente protector solar, pero también hay que prestar atención a su composición, ya que algunos contienen el elemento octinoxate, usado frecuentemente en los protectores y calificado por la Environmental Working Group (organización estadounidense que se dedica a la defensa del medio ambiente y de la salud pública), como un elemento que presenta peligro moderado-alto para la salud. 

5. Beber agua embotellada. Según la Clínica Mayo, el agua embotellada no es más sana que la del grifo, ya que las organizaciones que monitorean la calidad de ambas utilizan los mismos estándares. Sí que es verdad que no es lo mismo el agua embotellada por ejemplo de manantial que la del grifo, a no ser que ésta provenga de uno. Pero como está estipulado que todo lleve su etiqueta especificando el contenido, cada consumidor puede elegir qué agua beber.

Cabe señalar que todo en esta vida es relativo, que aunque existan ciertas estipulaciones comprobadas y refutadas por investigaciones de peso, hay otras muchas cosas que siguen un poco en el aire y es importante añadir que lo "correcto o bueno" se encuentra siempre en el equilibrio de las cosas (los extremos no son buenos) y en saber lo que le sienta mejor al organismo de cada individuo. Así, lo que le sienta bien a una persona no tiene por qué servirle a otra y viceversa. 

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